Inés Soler regresó a la casa de sus padres para celebrar la Fiesta de la Primavera. Por un cangrejo, la trataron como a una extraña, mientras que su ahijada, Paula Guzmán, recibió todo el cariño. Tras años de entrega y hasta de recibir golpes por defender a Paula, Inés, decepcionada, rompió todo vínculo. Más tarde, se destapó el escándalo: Paula tuvo un affaire con los hermanos y estafó con las propiedades de la familia.