Park Arang, alumna de último año en la Preparatoria Heukrim, sufre un acoso implacable por parte de una pandilla de matones: la incriminan por robar exámenes, la amenazan con videos ilícitos y la someten a humillaciones violentas. Tras un tormento sin fin, decide lanzarse desde la azotea de la escuela. Pero, en sus últimos segundos, una siniestra cicatriz en forma de pentagrama en su brazo empieza a brillar y un demonio se fusiona con su alma. A las 3:33 p. m., regresa… renacida, con el uniforme manchado de sangre.