Tras cinco años de matrimonio, Shen Yuning obliga a Chu Qing a divorciarse, despreciándolo a pesar de que él salvó a su familia de la ruina. Sin embargo, tras la ruptura, ella presencia lo imposible: Chu Qing se revela como un ser supremo, ascendiendo hacia los cielos y dominando el firmamento. Ante tal majestuosidad, el orgullo de ella se desvanece, dejando solo un silencio profundo lleno de arrepentimiento y culpa.