Noa Chang, víctima de un complot de su tío que la dejó al borde de la muerte tras caer por un acantilado, fue "rescatada" por Jonathan, un zorro de nueve colas. Para su sorpresa, él resultó ser su verdugo, acabando con su vida tres veces seguidas. Tras reencarnar, Noa besó desesperadamente a Jonathan y, por accidente, tragó su esencia, alterando su destino por completo. Al contemplar la belleza celestial y los poderes sobrenaturales de Jonathan, comprendió al instante que él era su boleto para sobrevivir, ¡y debía aferrarse a él a toda costa! Desde entonces, mientras coqueteaba sin descanso con el milenario e inocente zorro para asegurar su protección, también aprovechó su poder para desenmascarar a su tío y recuperar su herencia. Al final, descubrió que aquellas tres "muertes" infligidas por Jonathan habían sido en realidad actos de salvación. Ambos por fin se entregaron el uno al otro, transformando un ciclo mortal en una épica historia de triunfo y redención.