Hace diez años, Hatsune Kuon, alumna del prestigioso internado privado Aonami, murió envenenada. La versión oficial señaló un accidente de laboratorio como causa del deceso; sin embargo, la verdad era mucho más oscura: había sido víctima de un asesinato premeditado, perpetrado mediante el acoso sistemático y despiadado de Sayaka Tendo —hija del presidente de Tendo Inmobiliaria— y sus cómplices. El colegio encubrió los hechos en connivencia con la familia Tendo, mientras que Keita Tanabe, ex alto funcionario de la Agencia Nacional de Policía, hizo uso de su influencia para suprimir la verdad. Los culpables quedaron impunes, y todo quedó sepultado en las sombras.
Diez años después, una estudiante transferida llamada Tamaki Kurose hace su aparición en el Colegio Aonami. De belleza deslumbrante y semblante impasible, cada uno de sus gestos y movimientos revela una serenidad y una capacidad de observación que van mucho más allá de lo ordinario. Tamaki tiene un único propósito: desenterrar la verdad de lo ocurrido hace una década y hacer justicia por Hatsune Kuon.