Laurel, una joven universitaria de veinte años, se gana la vida trabajando en múltiples empleos informales para sobrevivir. Un día, producto de un encuentro fortuito, termina involucrada con Ronan, tío de su mejor amiga, y queda embarazada. Sobre la familia Bo pesa una antigua maldición: ninguno de sus hombres sobrevivirá más allá de los treinta años si no engendra un heredero.
Al enterarse de la situación, Ronan decide llevar a Laurel consigo y colmarla de atenciones y cuidados, rescatándola de la vida de humillaciones que padecía en casa de su hermano y cuñada. Poco a poco, Laurel se convierte en la única luz en la oscura existencia de Ronan. En la convivencia, ambos hallarán en el otro refugio y redención, sanando mutuamente las heridas que el mundo les había dejado.