Tras siete años de relación, el novio de Sang Chuzhi la entrega a la cama de su propio tío —el empresario Shang Yuzhou— con tal de asegurarse una inversión. Sin embargo, el frío e impasible señor Shang no sólo se niega a echarla, sino que la lleva al registro civil con una rapidez que desconcierta a todos. Lo que nadie imagina es que todo aquello había sido orquestado meticulosamente por Shang Yuzhou desde el principio.