Cintia, la heredera del Grupo Xu, lo perdió todo tras ser víctima de una conspiración. Decidida a recuperar lo que le arrebataron, empieza a mover sus fichas con frialdad — y Yeray se convierte en su peón más valioso. Pero conforme avanza su plan, descubre que el verdadero enemigo opera desde las sombras, y que el accidente que dejó a Ximena, la hermana de Yeray, postrada en una cama, no es ninguna casualidad: todo conduce a la misma guerra de poder dentro de la Familia Xu.
Unidos por conveniencia, ella lo empuja hacia adelante con mano de hierro; él acepta el papel de perro fiel, aunque algo dentro de él empieza a cambiar. Entre cálculos y traiciones, una complicidad inesperada va tomando forma. Pero cuando el enemigo aprieta, los malentendidos y los intereses en juego amenazan con romperlo todo.