El día de su compromiso con Sandro, Cintia es abandonada: Sandro huye de la boda y finge haber caído por un acantilado, desapareciendo sin dejar rastro. En plena ceremonia, Cintia es acusada de ser una “gafe” y se convierte en el blanco de todos.
Siete años después, Cintia se ha casado con Germán, el tío de Sandro, y juntos tienen un hijo, Riki. Pero de pronto Sandro regresa con Yolanda, quien está embarazada, decidido a recuperar su derecho a la herencia. Para lograrlo, acusa a Cintia de infidelidad y la expulsa, e incluso usa a Riki como amenaza, exigiéndole que se arrodille y le pida perdón. Cuando todo parece perdido, Germán aparece a tiempo y revierte la situación.