Un cataclismo convirtió el mundo en un yermo de caos sin orden. Algunos se refugiaron en fortalezas, otros se escondieron en el páramo, y otros mutaron en seres distintos bajo la radiación. El mundo se dividió en dos extremos: los poderosos controlaban la tecnología más avanzada, aislándose del caos con fortalezas que se alzaban hacia el cielo.