"La Señora Vega y el Señor Serrano contrajeron matrimonio por conveniencia familiar. En su noche de bodas, firmaron un acuerdo de tres años: al cumplirse el plazo, se divorciarían.
Durante esos tres años, él fue excepcionalmente dedicado y atento con ella, pero ella solo tenía ojos para su 'amor imposible'. Incluso en su primera noche íntima, susurró el nombre de otro hombre.
Al cumplirse los tres años, un Serrano desilusionado recobró la lucidez. Decidió amarse a sí mismo y se marchó. Solo entonces ella comprendió, demasiado tarde, que su corazón ya le pertenecía hacía mucho tiempo."