Iván Luz sale de la cárcel y lo recogen su hermano y su cuñada. De camino, sufren un roce con otro coche e intentan extorsionarlos. Iván se queda para arreglarlo, somete fácilmente al responsable y vence a sus ayudantes. Ángel García intenta humillar a la cuñada para provocar a Iván. En medio de la pelea, el presidente de la Cámara, Carlos García, que pasa por allí, reconoce a Iván y lo ayuda, dando a entender que no es un hombre cualquiera.