Hace cinco años, Marco Cruz, un genio de la medicina, fue obligado a cargar con la culpa por un accidente técnico provocado por una tecnología inmadura. Dejó el Grupo Farmacéutico Sol Radiante y se retiró como amo de casa. Su esposa, Lucía Soto, se fue distanciando de él debido a la presión laboral y la vanidad. Cuando el grupo cayó en crisis, Marco regresó con fuerza en su puesto de Director Farmacéutico, trayendo consigo un nuevo fármaco anticancerígeno, y se convirtió en la pieza clave para salvar la empresa. Lucía, en la disyuntiva entre su carrera y su matrimonio, descubre poco a poco que el marido al que menospreciaba es precisamente el benefactor que siempre había admirado.