Carlos Ríos, su novio de diez años, decide celebrar una boda falsa por su amor platónico, y exige que Luna Sanz lo acepte sin condiciones. Con el corazón roto, ella descubre que todo fue una trampa de celos calculada y decide contraatacar. Con la ayuda de su hermano Mateo, acepta casarse con el frío y poderoso empresario Javier Montes, fijando la boda para el mismo día que la de Carlos. Luna rompe con su imagen de mujer dulce, destruye con sus propias manos la empresa que él construyó con el esfuerzo de ella, y descubre que Javier Montes fue quien la ayudó en silencio diez años atrás. El día de la boda, Carlos espera que ella vuelva a suplicarle, pero en el salón contiguo, se encuentra con la sorpresa de que Luna, como prometida de Javier Montes, está celebrando su gran fiesta de compromiso.