Solana Verano se convierte en la madre de los personajes secundarios que son villanos en un libro. Ante los gemelos, cuyo futuro es trágico, su primera intención es divorciarse y huir. Pero Javier Rueda, su marido en la historia original, escucha por casualidad sus pensamientos y le ofrece un salario mensual de cinco millones y una compensación millonaria para que se quede y se encargue de educar a los niños. Solana, que solo quería el dinero y largarse, se va involucrando cada vez más con esta familia mientras los endereza, y al final decide aliarse con Javier para cambiar juntos el destino de toda la familia, que en el libro original acaba muerta.