Titus, Rey Supremo de los Lobos de la Cresta, descubrió que su reina Livia y su hermano Anthony concibieron al bastardo Lucius. Fingiendo ceguera por 18 años, malcrió a Lucius hasta volverlo un inútil y cedió ejércitos a Anthony. En la coronación, cuando este reclamó a Lucius para usurpar el trono, Titus reveló que el chico era un señuelo y presentó a su verdadero hijo de sangre pura.