El rey Erik viajó de incógnito al sur para investigar a los funcionarios corruptos. Allí fue testigo del sufrimiento de su pueblo y castigó a los burócratas malvados. En su camino, se reencontró con Amy, su hija perdida desde hacía mucho tiempo. Tras aclarar dolorosos malentendidos, ¿logró Amy usar el poder real que le otorgó su padre para limpiar de corrupción todo el reino?