Angelina Sterling, la hija menor a quien todos creían tonta, llevaba años fingiendo. Con recuerdos de su vida pasada como abogada estrella, solo quería una vida tranquila, hasta que un traidor planeó arruinar al Grupo Sterling y hundir a su familia en deudas millonarias. Cuando su padre iba a firmar, ella lo detuvo al grito de "¡No firmes!".