Nathan empujó a su esposa Elena por un acantilado para quedarse con su fortuna. Creyó que su crimen quedaría impune, pero cometió un grave error. Chloe, la mejor amiga de Elena, fingió ser detective y se alió con la policía para hundirlo. Cuando Nathan cayó directo en la trampa, salió a la luz una verdad impactante, ¡Elena seguía viva!