Su esposo dejó que su alumna favorita la usara para practicar. Cuando ella olvidó unas pinzas dentro de ella durante su cesárea, él la hizo esperar dieciocho horas por ayuda. Murió esperando que la eligiera. Ahora él está destrozado, al borde de la prisión y suplicando perdón. Pero su arrepentimiento no le devolverá la vida, y ella ya no quiere su amor.