En su vida pasada, Lyra, la única heredera de la manada Ravenwood, confió ciegamente en el beta Tristan. Él le robó la marca de la manada y la envenenó hasta matarla. Antes de morir, descubrió que Lucian, el Alfa de la manada Aurelian, siempre había sido quien la protegía y amaba en silencio. La Luna de Sangre la devuelve tres años al pasado. Esta vez rompe todo vínculo con Tristan, desenmascara sus mentiras y se venga de él y de la ambiciosa Vivienne. Bajo la guía de Lucian despierta a su loba plateada Selene y domina el poderoso poder Alfa. Tras limpiar su nombre de una falsa acusación, derrota a sus enemigos y recupera el trono Alfa de su manada. Junto a Lucian, su compañero destinado y futuro Rey Alfa, gobierna dos clanes de hombres lobo y comienza una nueva vida.