Sawyer es un prodigio como mariscal de campo, pero su mamá Marnie siempre lo ignora para favorecer a su hermano adoptivo, Ben, incluso cuando Ben lo incrimina, le roba el título de Jugador Más Valioso y arruina su futuro. Destrozado, Sawyer jura hacer que su mamá se dé cuenta de cuánto lo lastimó y de todo lo que perdió.