El emperador Sebastian ha pasado años buscando en vano a su amada Sylvia y a su hijo, Elliot. Ignora por completo que ambos han sido esclavizados y atormentados por sus subordinados en una de sus propiedades. Sebastian sigue unas pistas que lo llevan a la finca donde están retenidos. Poco a poco, descubre pruebas sobre el paradero de su pareja e hijo. Justo cuando la situación se vuelve crítica para su amada, Sebastian llega a tiempo para salvarlos y hacer pagar a los culpables.