Clara fue vendida por su propio padre al anciano Don de los Montenegro para pagar sus deudas. Pero en su noche de bodas, el viejo muere, dejándola viuda y atrapada en una peligrosa familia mafiosa.
Su única salida depende de Gael, el nuevo Don: arrogante, cruel… y su hijastro tres años mayor que ella.
Entre amenazas, humillaciones y una atracción que ninguno quiere admitir, el odio empieza a convertirse en algo prohibido.
Hasta que, una noche, Gael se acerca demasiado y le pregunta:
“¿De verdad