Elena, la verdadera cabeza de la familia Fontana, descubre que su marido Sebastián la humilla al llevar a Natalia, su amante, al viaje de aniversario. Le quita su asiento en el avión y la manda a cruzar sola territorio enemigo. Elena, que paga todo, despierta. Congela las tarjetas, cancela el viaje y le exige el divorcio. Sin ella, los Greco caen en desgracia. Elena recupera su libertad y su poder.