Daniela creció humillada por Bruno, su hermanastro y heredero de una poderosa familia mafiosa. Creyó encontrar el amor en Mateo, el mejor amigo de Bruno, hasta descubrir que su relación era parte de una cruel venganza. Traicionada por todos, aceptó un proyecto secreto y desapareció durante tres años. Cuando Bruno y Mateo le suplicaron que regresara, Daniela ya había aprendido a vivir sin ellos.