Tras un accidente, Lila queda ciega y Humberto, el temido Don de la mafia, la cuida haciéndose pasar por su hermano Damián. Al recuperar la vista, Lila elige a Humberto y sobrevive a la traición, la violencia y el secuestro de Damián. Contra todo, se casan, empiezan una nueva vida y crean una fundación para quienes pierden la vista.