Aurelia sufrió un aborto espontáneo. Justo entonces, su esposo Antonio llevó a casa a una amante, Juana, y le exigió a Aurelia que la sirviera como criada. Tres años después, Aurelia se enteró de la verdad: Juana era su media hermana por parte de padre, y todos los que la rodeaban le mentían. Al final, tomó una decisión audaz.