Victoria solo quería celebrar sus dieciocho años, pero sus hermanos no creen que tenga cáncer terminal. La obligan a subir a una montaña rusa que acaba con su vida. Convertida en un espíritu invisible, ve cómo entregan su lugar a Valeria, la hermana adoptiva que adoran.
Cuando la policía descubre su cuerpo, las mentiras empiezan a caer. La joven que protegían esconde un secreto mortal. Ahora, los tres hermanos suplican perdón ante su ataúd… pero hay errores que ni toda su fortuna puede reparar.