En una subasta, el hombre serpiente Mateo elige a Valeria y la lleva a casa. Ella le da tres pequeñas víboras, pero cuando Elisa, su antiguo amor, regresa, Mateo la desprecia y la entrega a su hermano Gael. Mientras el dios de la guerra protege a Valeria y acepta a sus hijos como propios, Mateo descubre demasiado tarde que confundió a su verdadera salvadora y destruyó con sus propias manos el amor que siempre buscó.