Por amor a Alejandro, su novio de la infancia, Valeria pasó un año perdiendo peso —bajando de casi 100 kilos a 45—, solo para descubrir que él la había traicionado hacía mucho tiempo. Resultó que quien realmente había estado a su lado durante todo ese año no era otro que el amigo íntimo de él, Tomás. Justo cuando decidió dejar atrás su antiguo amor y empezar de nuevo, se dio cuenta de que su vínculo con Tomás se remontaba a mucho más atrás de lo que jamás había imaginado.