Durante una ola de calor, Darío encierra a su prometida Nerea dentro de un coche a 40 °C para “darle una lección” y se marcha con Violeta, su amiga de infancia. Nadie cree que Nerea esté sufriendo una crisis asmática hasta que un médico rompe la ventanilla y descubre que ha muerto. Convertida en espíritu, Nerea observa cómo Darío y Violeta intentan culparse mutuamente. Sin embargo, las cámaras, un inhalador oculto y una investigación financiera revelan una traición mucho más oscura. Darío finalmente comprende a quién perdió, pero su arrepentimiento llega demasiado tarde.