Elena sufre 7 años de humillaciones por no embarazarse. Su esposo Esteban la divorcia y su padre la entrega a Damián, temido jefe mafioso. Ella cree ir de una cárcel a otra, pero al defender a sus hijastros del acoso, se vuelve su madre y descubre la ternura de Damián. Ya no calla ante su ex ni las burlas; él la respalda. Al quedar embarazada, se revela que Esteban es azoospérmico: la culpa nunca fue suya.