Valeria acepta un matrimonio sin amor con el poderoso viudo Leandro Belmonte. Al llegar a su mansión, descubre que sus dos hijos crecen en un ambiente familiar tenso junto a su tía. Decide cuidarlos y enfrentarse a las rígidas normas de toda la familia. Nadie sabe que ella es mitad vampira: su sangre guarda un gran secreto que cambiará el destino de todos en la casa.