Elena nació con una misteriosa maldición: todo aquel a quien maldice muere exactamente como ella dice. Al ser encontrada por su familia biológica, creyó haber encontrado la felicidad, pero su hermana adoptiva la traiciona y sus seres queridos la abandonan. Cuando todos intentan hacerla rendirse, Elena deja de callar, revela la verdad y hace pagar a quienes la destruyeron.