Camila, directora ejecutiva del Grupo Corden, padece síntomas somáticos y recurre al alcohol, a las drogas e incluso al sexo desenfrenado para mitigar su estrés. El destino la pone en contacto con el boxeador Lucas. En un principio, Camila planeaba comprar a Lucas por una elevada suma de dinero para convertirlo en su amante; sin embargo, contra todo pronóstico, Lucas la va curando poco a poco y ella recupera su posición como reina indiscutible de los negocios.