Leonardo, un graduado de élite, trabajó tres años como director financiero en la startup de su amigo cobrando un sueldo miserable. Al negarse a falsificar cuentas antes de una ronda de inversión, lo echaron sin piedad. Tras estudiar sin descanso, un año después logró convertirse en regulador financiero del gobierno. Seis meses más tarde, en plena ceremonia de cotización en bolsa de Tecnología Virtud, Leonardo aparece en el escenario con su uniforme oficial. ¿Cómo suplicará piedad su examigo?