Julián vive oculto en las calles vendiendo veneno para ratas, sin saber que posee el Espíritu de la Medicina Divina. Es el hijo perdido de la familia Chu y heredero de la legendaria curandera Clara. Tras salvar milagrosamente a Miranda, la diosa de la guerra de la Gran Xia, se une a la Gran Asamblea del Médico Divino. Allí asombra a todos con su habilidad y expone la traición de Camilo. En la Ceremonia del Dragón, despierta su poder, revive a su madre y se vuelve el Soberano Curandero.