Melisa fue transportada al pasado y terminó como concubina de un marqués, obligada a dar a luz a un hijo para heredar la fortuna familiar. Al descubrir que el marqués era incapaz de consumar el matrimonio, decidió buscar a un apuesto estudiante para quedar embarazada. Sin embargo, el destino la llevó a cruzarse con Vicente, el astuto y desconfiado príncipe heredero. Entre malentendidos, intrigas y una atracción imposible de ignorar, vivieron una apasionada historia de amor.