Tras morir solo, Ethan descubre que Vanessa y Cloe solo codiciaban su fortuna, mientras su hija Emilia fue la única que jamás lo abandonó. Consumido por el remordimiento, despierta cinco años en el pasado decidido a cambiar su destino y devolverle a Emilia lo que siempre fue suyo. Pero todos creen que Cloe es la heredera perfecta, mientras Emilia sufre humillaciones por culpa de quienes le arrebataron su lugar.