Tyler cargó con la culpa de su hermano y pasó cinco años en la Prisión Dios Negro, donde en secreto se convirtió en el Rey del bajo mundo. Al regresar para compartir el poder que había conquistado, fue expulsado por su propia familia y traicionado por su prometida infiel. Sin saber que habían provocado al verdadero rey, todos terminarán pagando el precio de su venganza.