Dejé a mi hija de cinco años en el preescolar. Horas después, la policía encontró su cuerpo en un estanque. Una grabación de vigilancia muestra que yo la ahogué, pero todos aseguran que nunca estuve en la escuela. Muero señalada como un monstruo... y despierto la mañana en que todo comenzó. Esta vez, descubriré la verdad.