Humillado tras la ruptura de su compromiso, Andrés Carter ocultó un secreto divino: era el heredero de Odín. Para superar las pruebas de los Caballeros del Templo, se presentó cargando pesados sellos de los Maestros Enanos. Pero tras derrotar de un solo golpe a un Lobo de Escarcha y destruir la Piedra Solar, Thor y Loki revelaron su verdadera identidad. El joven rechazado resultó ser el dios más poderoso.