Wanda Sierra, una chica de rancho, entra por error en la habitación privada de Juan Mendoza, el despiadado padrino del Oeste, mientras entrega leche; él, ebrio, la confunde con una muñeca de silicona y pasan una noche juntos antes de que ella huya. Diez meses después, cuando ella está de parto y su malvado tío Felipe intenta arrebatarle el Rancho Sierra, Juan llega para protegerla a ella y a su heredero nonato.