Cansado de tanta sangre, Marte, el Dios de la Guerra, se retiró para vivir en paz con su familia. Pero cuando su hija Luna es agredida sexualmente, ella guarda silencio para protegerlos. Todo cambia cuando su agresor aparece en su puerta. Decidido a no esconderse más, Marte despierta el poder divino que había mantenido sellado durante años y hace pagar a todos los responsables.