Trabajó incansablemente para convertir la empresa de su suegro en un éxito, pero cuando llegó el momento de repartir las ganancias, todos recibieron recompensas millonarias menos él. Humillado y harto de ser menospreciado, renunció sin mirar atrás. Lo que nadie imaginaba era que él era la verdadera razón del éxito de la compañía. Sin su apoyo, los contratos comenzaron a desaparecer y el imperio familiar se vino abajo. ¡Ahora quienes lo despreciaron están desesperados por recuperarlo!