Ella lo dio todo por su esposo: dulce, paciente y entregada. Pero él solo la criticaba y la ignoraba. Enferma y decepcionada, pidió el divorcio.
Venció el cáncer, sanó su corazón y conoció a un médico que sí la valoró. Justo cuando volvió a sonreír, su ex descubrió —demasiado tarde— cuánto la había perdido.