Lorena descubre que su esposo Miguel, un transmigrador de otro mundo, la usó como herramienta mientras amaba en secreto a su mejor amiga Cecilia, con quien ya tenía un hijo. Él la acusó falsamente y arruinó su vida. Con la ayuda de un sistema, Lorena huye de su mundo y salta al río. Es rescatada por Luisito, se recupera y cambia su nombre a Salvadora. Miguel la persigue con su vida, arrepentido. Cuando Cecilia intenta matarla, él muere por ella. La historia termina con Lorena y Luisito juntos, dejando atrás el pasado para siempre.