Iris renace y, cuando una mendiga la acusa de ser una impostora, ella la abraza como "hermana" y pide una prueba de sangre. El resultado sorprende a todos: Iris y la mendiga son hijas legítimas del marqués; el hermano Fabián es el falso. Iris se alía con la mendiga, elimina a Fabián, luego traiciona a su aliada y toma el control del clan. Se convierte en la primera mujer funcionaria de la corte, y todos la miran desde abajo. Una venganza que reescribe su destino.