Valentín crió a su sobrina Julieta desde los 4 años, gastó 4 millones en 18 años. Al graduarse, ella publicó una foto con un lujoso coche: "Me lo he ganado sola". Valentín bromeó: "¿Y ahora me mantienes tú?". Ella explotó. Lo acusó de "control mental" en redes. Él mostró las cuentas y chats. El odio se volvió contra ella. Perdió el novio, el negocio, la casa. Se fue derrotada. Valentín soltó el peso y, por fin, respiró libre.